Miguel Angel desaparecido versus Miguel Angel,
su "doble" del sur
En memoria de Miguel Acuña Castillo
y Héctor Garay Hermosilla
Lucía Sepúlveda


Enlace a
"Bajo el bosque",
cuento en homenaje a
Héctor Garay Hermosilla




Miguel Angel Acuña Castillo y Héctor Garay Hermosilla eran amigos, estudiantes, miristas, y miembros del FER, Frente de Estudiantes Revolucionarios. Cayeron el mismo día: el 8 de julio de 1974. Miguel Angel fue detenido el 8 de julio de 1974, alrededor de las 23.30 horas por agentes de la DINA, que lo esperaron cerca de su casa, en el sector de Rodrigo de Araya. Llegaron allí utilizando a Héctor, ya en su poder. Ambos fueron introducidos a una camioneta Chevrolet C-10, color plomo, con toldo.

Manuel Acuña, padre de Miguel Angel, fue testigo del rapto y traslado de su hijo con rumbo desconocido. Ambos jóvenes se encuentran hasta hoy en calidad de detenidos desaparecidos y sus nombres forman parte del caso de los 119, un montaje publicitario con que la dictadura intentó encubrir el crimen, con apoyo de servicios de inteligencia del Cono Sur, en el marco de la Operación Cóndor. Como este montaje fue desbaratado prontamente, la reacción de la DINA fue inmediata.

Nueva maniobra con un "doble"
Aprovechando un alcance de nombres, el Teniente Orlando José Manzo Durán Jefe de Cuatro Alamos, dirigió la segunda maniobra de encubrimiento de la desaparición de Miguel Angel. En noviembre de 1975, llevó a un joven que tenía el mismo nombre y apellido de Miguel Angel a una notaría, a firmar una declaración jurada. Allí el "doble" admitía ser el prisionero cuyo nombre figuraba en el diario "O'Día", haber viajado a Argentina en 1974 y regresado a Chile. Previamente el muchacho había sido torturado en Villa Grimaldi hasta que accedió a firmar. Manzo era oficial de Gendarmería en comisión de servicio en la DINA, y en los '80 volvió a esa repartición, figurando en sus nóminas hasta 1989.

En el proceso por la desaparición, compareció la persona con el mismo nombre del estudiante mirista, y quedó establecido que no se trataba del joven detenido en Santiago, y era sólo un alcance de nombres.

Declaración de un sobreviviente
Los hechos fueron corroborados en declaración jurada, por Edwin Patricio Bustos Streter, ex-detenido de la DINA quien denunció que en noviembre de 1975, encontrándose incomunicado en Cuatro Alamos, presenció la llegada de un joven prisionero traído del sur de Chile, llamado Miguel Angel Acuña Castillo. El preso fue trasladado posteriormente a Villa Grimaldi, donde fue torturado y regresado luego a Cuatro Alamos. Después de publicada la falsa noticia de la "reaparición" de Miguel Angel, el "doble" fue dejado en libertad.

Otras contradicciones
El gobierno de Chile, mediante parte Nº 1236 del 17 de enero de 1975, respondió a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que "Miguel Angel Acuña Castillo se encuentra detenido en Santiago en virtud de las facultades que concede al Ejecutivo el Estado de Sitio contemplado en la Constitución Política...". Su familia había denunciado el caso ante esta Comisión, y el organismo internacional inquirió al gobierno si el afectado tenía cargos concretos o si iba a ser liberado prontamente. El gobierno de Chile, el 10 de diciembre de 1975, respondió: "Miguel Acuña Castillo: No registra antecedentes de detención". Idéntica situación se produjo con el caso de Héctor Marcial Garay Hermosilla.

La voz de Héctor
La madre de Héctor Garay declaró que Manuel Espinoza, detenido en Londres 38, escuchó allí la voz de su hijo. Esta persona había sido detenida al día siguiente de la aprehensión de Héctor, quien hacía clases particulares a sus hijos. Los niños fueron las últimas personas que vieron a Héctor y escucharon su voz en libertad.

      

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