Bailarina - Arquitecta

En recuerdo de Ida Vera Almarza, "Gigi"
Pablo De Carolis Yori






Hubo algo pesado y triste esa mañana cercano al mediodía. No se me podrá olvidar. La Gigi, era una niña que quería vivir, que le gustaba vivir, y lo hacía desplegando dones y virtudes, que hacían de ella la gran amiga y excelente colaboradora. Inteligente y capaz, terminó la carrera de arquitectura en forma destacada, sus condiciones laborales y su inicio profesional lo hizo al lado de Yolanda Schwarts, arquitecta de talento y condiciones excepecionales, obteniendo, en ese trabajo en conjunto, premios en concursos públicos de importancia, y desarrollando interesantes proyectos habitacionales. Sus condiciones físicas, su gran coordinación y sentido del ritmo, la llevaron a participar en conjuntos de danza moderna, actividad que sin ser su principal dedicación, permitió que entregara en escenarios la expresión de su personalidad femenina, sensitiva y armónica.

Ida Vera Almarza, la Gigi era en lo espiritual, una niña valerosa y también tímida, que podía observar el actuar ajeno con inteligencia, manifestándose con la prudencia necesaria, pero también con seguridad y firmeza, sobretodo cuando se trataba de valorar y defender el interés de los más débiles. La Gigi, sensible, se hacía querer y la Gigi, virtuosa, respetar. En lo físico era una linda mujer, menuda, vivaz, con una sonrisa que brotaba espontánea, iluminando su rostro. La evoco y la veo, morena, bajita, delgada, con un rostro de gran atractivo, contenta, ágil, y por sobretodo esa gran sonrisa surgiendo de lo profundo, mirando con unos ojos que se clavaban en los de su ocasional interlocutor por los segundos necesarios que le permitían comunicar su alegría de vivir. Durante todos los años en los que la tuve como colaboradora, el hecho de llegar ella al lugar de la convivencia, a instalarse frente al tablero de dibujo y dar inicio a su labor, era un hecho en sí positivo y determinante en el clima que se generaba y en las armónicas condiciones de trabajo que comenzaban a reinar. Su risa obligaba a reír y estimulaba a decir o hacer lo necesario, para que esa risa volviera a surgir, uniendo y aglutinando.

Hubo algo pesado y triste esa mañana, cercano al mediodía en nuestro taller, cuando luego de recibir a alguien que la vino a buscar, lamentó dejar su valor, -lo siento, Pablo -dijo, enfrentándonos con una carita, recientemente iluminada y en ese instante preocupada y seria -no creo volver hasta mañana -añadió.

Esa noche su tío Fernando, vino a mi casa dándome la noticia. -La Gigi fue detenida pasado el mediodía, en el lugar de su residencia. Al día siguiente personal de civil, identificándose como pertenecientes al ejército, irrumpieron en nuestro taller y pidieron ver el lugar donde la señorita Ida Vera Almarza trabajaba. Le mostramos el tablero de dibujo y su sillón vacíos, la silla a un lado, en cuyo asiento dejaba la pequeña cartera y en cuyo respaldo colgaba algún breve atuendo

-¿Dónde guarda sus cosas? -preguntó la voz autoritaria.

-Ése es el lugar, no hay otro, ella no necesita más que su habilidad y su ingenio para crear y de sus manos para imprimir ideas en el papel. No supimos de ella nunca más. .



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Ida Amelia Vera Almarza

De nacionalidad chilena-boliviana, arquitecto, militante del MIR, fue detenida y baleada junto a Isidro Pizarro Meniconi el 19 de noviembre de 1974, alrededor de las 17:00 horas, por agentes de la Dirección de Inteligencia Nacional, DINA, que la esperaban en su domicilio de Joaquín Godoy 315, La Reina. Los efectivos de seguridad habían llegado horas antes al inmueble, arrestando al propietario del mismo, don Jorge Guillermo Dahrmen Alcaíno, quien le arrendaba el departamento interior ubicado en su propiedad.

La víctima llegó al lugar en un automóvil blanco marca Dodge Dart de propiedad de Luis Humberto Canobia Bañados, acompañada de Isidro Pizarro Meniconi. Del vehículo descendió ella e Isidro Pizarro. Ya en el interior de la propiedad, Isidro fue reducido violentamente por los agentes que aguardaban, pero Ida Vera alcanza a retroceder a la vez que dispara un arma que portaba, siendo seguida por dos de los agentes quienes en definitiva la reducen hiriéndola gravemente en la cabeza y piernas. En el intertanto, Isidro Pizarro fue baleado en sus piernas cuando ya se encontraba reducido y mantenido boca abajo. Hipólito Pizarro fue testigo de estos hechos. Los dos heridos fueron introducidos en una camioneta Chevrolet C-10, trasladados al recinto secreto de la DINA ubicado en Irán con Los Plátanos, sector Quilín, pero en horas de la noche son conducidos a la clínica clandestina de la DINA, ubicada en Santa Lucía 162. Allí, Ida Vera permanece alrededor de 15 días, tras lo cual, es nuevamente trasladada al recinto de Irán con Los Plátanos, Cuartel que es denominado "La Venda Sexy" en alusión a las vejaciones a que eran sometidas las prisioneras políticas. La víctima es vista en este lugar hasta el 24 de diciembre de 1974, oportunidad en que fue sacada del recinto junto a otras personas, no teniéndose antecedentes de que haya sido vista en otro lugar con posterioridad a esa fecha.

El 19 de noviembre fue detenido el arquitecto Luis Canobia Bañados, propietario del auto Dodge Dart, quien salió en libertad posteriormente desde 3 Alamos.

Ese mismo día 19 de noviembre de 1974, alrededor de las 23:00 hrs., el domicilio de sus padres fue allanado por 3 civiles que se identificaron como del SICAR, uno de los cuales corresponde a la descripción física de Osvaldo Romo Mena, agente de la DINA que participó en numerosos operativos en donde se arrestó a militantes del MIR y de los cuales, un número importante se encuentra desaparecido. El domicilio de los padres de Isidro Pizarro Meniconi también fue allanado esa noche, por 4 civiles que portaban su cédula de identidad. Por otra parte, la prensa del 20.11, dio amplia difusión a los hechos, destacando que en la casa de Joaquín Godoy 315 se incautó armas y documentos. Aunque las noticias indican que hubo detenidos, no se dan los nombres de los mismos.

También el 20 de noviembre, a las 02:00 de la madrugada fue allanado el departamento de su abuela, ubicado en Avda. Santa María 0384-B, donde vivió un tiempo. Los agentes entraron al departamento utilizando una llave que portaba Ida Vera al momento de ser detenida.

El 22 de noviembre tres civiles se apersonaron al lugar de trabajo de la víctima, ubicado en Monseñor Moller N° 10, los que inquirieron información acerca de las actividades de la oficina (de proyectos de Arquitectura) y acerca de los efectos personales de Ida Vera.

Del destino de la joven tras haber sido herida y capturada, dan cuenta un número importante de testimonios de personas que sobrevivieron a su cautiverio en recintos secretos de la DINA. Cristina Godoy Hinojosa, Tecnólogo médico, fue detenida por la DINA el 6 de diciembre de 1974 y luego de haber sido primero llevada a Villa Grimaldi, fue trasladada al recinto de Irán con Los Plátanos, en donde estuvo en una misma pieza con Ida Vera Almarza, quien le refirió la circunstancia de su captura en la cual resultó con heridas graves en la cabeza y piernas, y su paso por la Clínica Santa Lucía en donde habría permanecido unos 15 días, también le dio el número de teléfono de sus padres para que avisara de su situación en el caso que saliera en libertad antes que ella. La testigo vio a la víctima hasta el 14 de diciembre de 1974, fecha en que fue trasladada al Campamento de Tres Alamos; quedando Ida Vera en el recinto la "Venda Sexy". Otra detenida, Beatriz Constanza Bataswen, fue aprehendida el 10 de diciembre de 1974 por la DINA y trasladada al centro de tortura de Irán con Los Plátanos, donde estuvo en una pieza con otras detenidas, entre ellas, Ida Vera Almarza, con quien permaneció unos 15 días. El 17 de diciembre de 1974 fue trasladada a Tres Alamos, en tanto que la víctima quedó en el recinto de Irán con Los Plátanos. Estos dos testigos, comparecieron al Tribunal en donde refirieron estos hechos, mientras aún se encontraban privadas de libertad en el recinto de Tres Alamos.

Iris Magaly Guzmán Uribe, fue detenida por la DINA el 20 de noviembre 1974 siendo trasladada a Villa Grimaldi. Allí fue brutalmente torturada al igual que sus dos hijos de 17 y 16 años de edad, quienes también se encontraban detenidos en ese lugar. En una de las secciones de tortura, resultó con hemorragia nasal y metrorragia, siendo conducida a la Clínica Santa Lucía. En este centro asistencial clandestino de la DINA estuvo en una sala con dos enfermos más, una de ellas se identificó como Ida Vera Almarza, dijo ser arquitecto y que había sido baleada junto a Isidro Pizarro. Ambas fueron sacadas de la Clínica en la misma oportunidad. Iris Guzmán fue trasladada a Villa Grimaldi e Ida Vera al recinto de Irán con los Plátanos. Iris Guzmán, agrega en su testimonio judicial, que mientras aún se encontraba en la clínica, fue visitada por Osvaldo Romo Mena, quien la llevó al piso inferior en donde nuevamente le aplicó corriente eléctrica. Este mismo agente la había torturado en Villa Grimaldi.

Otra testigo, Ana María Arenas Romero, detenida por la DINA el 10 de diciembre de 1974, trasladada a la "Venda Sexy", testifica que en ese lugar estuvo con la víctima.

Pese a la clara evidencia acerca de la detención y posterior reclusión en recintos de la DINA, su familia aún desconoce la suerte que corrió en manos del organismo de seguridad del gobierno militar.

GESTIONES JUDICIALES Y/O ADMINISTRATIVAS
El 6 de diciembre de 1974, Tomás Vera Cantoya, padre de la víctima, interpuso ante la Corte de Apelaciones de Santiago un Recurso de Amparo en favor de su hija. En la tramitación del recurso signado con el rol 1530-74, se pidió informes al Ministerio del Interior, al Comandante en Jefe de la Zona en Estado de Sitio, al Comando de Aviación de Combate, al Servicio Nacional de Detenidos, y a la DINA. Todos ellos informaron que la amparada no había sido detenida por orden de esas autoridades. Con el mérito de estos informes, el recurso fue rechazado el 28 de enero de 1975, remitiéndose los antecedentes al 11ø Juzgado del Crimen a fin que investigara el posible delito en la desaparición de la afectada.

El 31 de enero de 1975, el 11ø Juzgado del Crimen de Santiago inició la causa 1.302-9. En la orden de investigar diligenciada por la Policía de Investigaciones, se entrevistó al denunciante Tomás Vera Cantoya quien ratificó las circunstancias del arresto de su hija en Joaquín Godoy 315, agregando que los agentes que allanaron su domicilio la noche del 19 de noviembre de 1974 portaban la llave que era de propiedad de su hija. También la Policía de Investigaciones se constituyó en el inmueble de Joaquín Godoy 315, con el fin de entrevistar a don Jorge Darhmen Alcaíno, a quien no encontraron presente. Entrevistaron a algunos vecinos del sector, quienes confirmaron que el día y a la hora señalada hubo un incidente entre la policía y extremistas y que el sector fue acordonado por Carabineros. Señala el informe de Investigaciones que en la 13a. y 23a. Comisaría no fue posible obtener antecedentes del hecho. También se entrevistó a Pablo de Carolis Yori, arquitecto, empleador de Ida Vera, quien dice que el 19 de noviembre de 1974 fue la última vez que vio a la víctima y que unos 3 días después de esa fecha, llegaron a su oficina 3 civiles que dijeron ser del Ejército, quienes preguntaron por las actividades de la oficina y sobre Ida Vera Almarza. Entrevistado don Alfredo Alberto Llaña Mena, domiciliado en Avda. Santa María 384, Dpto.B, quien expone conocer a Ida Vera por cuanto es sobrina de la Dueña del Dpto.C de ese edificio; agrega que en la noche del 19 al 20 de noviembre de 1974, el Dpto.C, que se encontraba sin moradores, fue allanado por 4 hombres y posiblemente un mujer. Finalmente, Investigaciones consultó al Sendet y en esa Secretaría no registraban la detención de la afectada. El informe de la Policía de Investigaciones, no consigna el hecho que el 19 de noviembre de 1974, ese Servicio también se constituyó en Joaquín Godoy 315 junto a Carabineros.

El 4 de abril de 1975, el padre de la víctima presentó ante este mismo Tribunal una denuncia por arresto ilegal, en la cual expone los antecedentes hasta la fecha reunidos y ya en conocimiento del Tribunal, que prueban de manera fehaciente la detención de Ida Vera. La denuncia fue aceptada a tramitación y fue acumulada al proceso 1.302.

Ante el Juez Titular, prestaron declaración las personas entrevistadas por Investigaciones, quienes ratificaron sus dichos. También prestó declaración Luis Humberto Canobia Bañados, arquitecto, propietario del vehículo Dodge Dart, color blanco, en que se movilizaba la víctima el 19 de noviembre de 1974. El testigo expone que fue detenido el 19 de noviembre de 1974 alrededor de las 20:00 hrs., por agentes de la DINA, y permaneció detenido hasta el 29 de abril de 1975. Durante su detención lo interrogaron sobre Ida Vera Almarza. El 16 de julio de 1975 comparece ante el Tribunal, Jorge Guillermo Dahrmen Alcaíno, propietario del inmueble donde ocurrió el arresto de la víctima, quien expuso detalladamente como el 19 de noviembre de 1974 fue detenido por 3 civiles, quienes posteriormente redujeron a su arrendataria Ida Vera y a su acompañante. El 13 de agosto de 1975, prestó declaración en el proceso el Teniente de Carabineros Hugo Guillermo Urrutia González, quien el día de los acontecimientos se constituyó en Joaquín Godoy 315, señalando que el procedimiento estaba a cargo de la DINA y que en el lugar había un hombre y una mujer heridos a bala. También comparecen ante el Tribunal los policías Elías Uribe Novoa, Domingo Teodoro Zabaleta Mendoza, quienes no aportan nuevos antecedentes al proceso, pero sí confirman la presencia de la DINA en el lugar de los hechos. El 4 de septiembre de 1975, el Tribunal procede a tomar declaración a los detenidos en el Campamento Tres Alamos, Beatriz Constanza Bataswen Contreras, Cristina Verónica Godoy Hinojosa, y Bernardita de Lourdes Núñez Rivera, quienes expusieron las circunstancias en que estuvieron recluidas en el recinto llamado "Venda Sexy" junto a Ida Vera Almarza.

El 14 de abril de 1977, y luego de haber recibido el Tribunal diversas respuestas de organismos como el Servicio Médico Legal, Registro Civil, la Contraloría General de la República, el Ministerio de la Vivienda, los cuales no aportaron mayores antecedentes, el juez sobreseyó temporalmente la causa con el fundamento de que no encontraba justificada la perpetración de los hechos denunciados. El 10 de junio de ese año, la Corte de Apelaciones aprobó dicha resolución.

El 18 de agosto de 1978 se solicitó la reapertura del sumario y se pide al Tribunal que tome declaración a la testigo Iris Magaly Guzmán Uribe, lo que ocurre el día 29 sin perjuicio del estado sumarial de la causa. La testigo expone las circunstancias de su arresto por la DINA y su traslado a la Clínica Santa Lucía en donde se percató de la presencia de Ida Vera almarza.

En septiembre de 1978, su familia interpuso ante ese mismo Tribunal una querella por el delito de secuestro agravado y otros delitos, reiterando su petición de reapertura del sumario. El 14 de septiembre el Tribunal tiene por interpuesta por la querella y decreta la reapertura del sumario. El 4 de abril de 1979 la causa fue remitida al señor Ministro Servando Jordán López, quien investigó los casos de personas detenidas desaparecidas del Departamento de Santiago.

El 12 de junio de 1979, la causa es acumulada al proceso 12.630 que se instruyera por el desaparecimiento de Isidro Pizarro Meniconi. El 10 de diciembre de ese año, el señor Ministro en Visita se declara incompetente de seguir conociendo los antecedentes y remite los autos al 2ø Juzgado Militar. La instancia militar acepta su competencia y ordena instruir sumario a la 2a. Fiscalía Militar, Tribunal que acumuló las respectivas compulsas a la causa 553-78 iniciada a raíz de una querella en contra del General Manuel Contreras Sepúlveda.

El General Contreras, respondió por Oficio una minuta de la Fiscalía, en que expone que el recinto de Irán con Los Plátanos no era un lugar de detención y que la Clínica Santa Lucía se usaba para atención médica de los funcionarios de DINA y de los detenidos.

Sin que se realizaran diligencias en la causa 553-78 durante cuatro años, el 20 de noviembre de 1989 el Teniente Coronel de Ejército, Enrique Ibarra Chamorro, Fiscal General Militar, solicitó para esta causa la aplicación del Decreto Ley de Amnistía (D.L. 2.191) porque el proceso había tenido como finalidad exclusiva la investigación de presuntos delitos ocurridos durante el período comprendido entre el 11 de septiembre de 1973 y el 10 de marzo de 1978 y porque durante los 10 años de tramitación, no se había logrado "determinar responsabilidad de persona alguna". El 30 de noviembre de 1989, la solicitud fue acogida por el 2do. Juzgado Militar, el que sobreseyó total y definitivamente la causa -la que aún se encontraba en etapa de sumario- por "encontrarse extinguida la responsabilidad penal de las personas presuntamente inculpadas en los hechos denunciados". Las partes querellantes apelaron de dicha resolución a la Corte Marcial, la que confirmó el fallo en enero de 1992. Se interpuso entonces un Recurso de Queja ante la Corte Suprema de Justicia, la que al mes de diciembre de 1992, aún no evacuaba su resolución. (Antecedentes completos de la querella en contra de Manuel Contreras, verlos en el caso de Eduardo Alarcón Jara.)

Sus padres realizaron innumerables diligencias y averiguaciones para establecer su paradero. En una de las tantas veces que concurrieron a la Secretaría Nacional de Detenidos, el 22 de julio de 1975, por primera vez ese Servicio informó que la afectada aparecía en el kardex como detenida, en un parte del Servicio de Investigaciones del 19 de noviembre de 1974 y comunicado al Sendet el 29 de enero de 1975. Sin embargo, al día siguiente, tal información le fue negada al señor Vicecónsul de Bolivia don José Vicente Donoso (los padres de la víctima son de nacionalidad boliviana), por el propio Jefe del SENDET, Coronel José Espinoza Ulloa. Por otro lado, los recursos judiciales proporcionaron importantes antecedentes, como son la declaración del Teniente de Carabineros Hugo Guillermo Urrutia González, quien el 19 de noviembre se constituyó en el inmueble de Joaquín Godoy 315, constatando que el procedimiento estaba a cargo de la DINA y que en el interior de la vivienda había una mujer y un hombre, ambos heridos a bala; la mujer vestía chomba oscura y pantalones; y que ambas personas fueron subidas a una camioneta Chevrolet C-10 con toldo de lona; y que cerca de la casa había un automóvil Dodge Dart, que tenía quebrado el parabrisas delantero y trasero, y presentaba varios impactos de bala. La declaración de otro testigo, don Jorge Guillermo Dahrmen Alcaíno, propietario del inmueble donde ocurrieron los hechos, no hace sino confirmar las circunstancias del arresto de Ida Vera de lo cual fue testigo presencial.

Uno de los agentes contra quien también fue dirigida la querella, Osvaldo Romo Mena, fue detenido en noviembre de 1992, después de haber permanecido cerca de 17 años oculto en Brasil, país que lo expulsó.

Romo fue ubicado en el curso de una serie de diligencias decretadas en la causa por el desaparecimiento de Alfonso Chanfreau Oyarce. El mencionado agente abandonó el país a instancias de la DINA. En esa época había sido citado por varios Tribunales que tramitaban causas por violaciones a los derechos humanos. En Brasil usó la identidad de Osvaldo Andrés Henríquez Mena.

A partir de su detención ha sido interrogado en varias causas por detenidos desaparecidos y, a diciembre de 1992, ha sido encargado reo en 6 de ellas.

Enviado por Pablo Leiva

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